Portada » Noticias » Errores comunes en el diseño de cámaras de frío en Valencia o en cualquier otra ubicación

Errores comunes en el diseño de cámaras de frío en Valencia o en cualquier otra ubicación

  • por

Os reproducimos aquí una entrevista que nos hicieron hace poco en la prensa, por el interés que pueda tener para vosotros como potenciales usuarios de cámaras de frío. ¡Esperamos que os guste!

Visualiza una escena en la que una cámara de frío está mal diseñada: las puertas están entreabiertas, revelando un interior cubierto de hielo en las paredes y estanterías. Los estantes, que deberían estar organizados con productos colocados ordenadamente, están desordenados y/o cubiertos de escarcha. Algunos estantes pueden estar abarrotados de productos en una cantidad que incluso alguien sin conocimientos de refrigeración consideraría excesiva para un espacio que requiere una temperatura específica. Quizás notes una luz intermitente en el techo, indicando una falla eléctrica que no ha sido reparada. El termómetro en la pared muestra una temperatura más elevada de lo normal y el indicador de humedad se encuentra en niveles inusualmente altos. En un rincón, se acumula agua debido a una posible fuga en el sistema de refrigeración. El sistema de refrigeración en sí podría emitir un ruido inusual o incluso estar completamente apagado.

Aunque esta imagen podría parecer exagerada, representa una serie de problemas típicos que surgen cuando una cámara de frío no está funcionando correctamente y requiere atención inmediata para su reparación y mantenimiento. Es crucial llevar a cabo un mantenimiento regular en las cámaras de frío para prevenir la situación de avería descrita.

La importancia del diseño y mantenimiento adecuado de las cámaras de frío

Entrevistador: Para evitar esta problemática tan común, hemos conversado con Albert, del equipo de Alem,un experto en cámaras de frío en Valencia. En esta ocasión, abordamos cómo realizar un diseño y mantenimiento adecuado en el ámbito de la conservación de alimentos y otros productos. También discutiremos algunos casos en los que no se prestó suficiente atención a estos aspectos, lo que resultó en situaciones problemáticas. Los errores cometidos por los clientes pueden llegar a ser costosos para aquellos que encargan la construcción de estas cámaras de frío, ya que es crucial que se diseñen según las necesidades específicas de uso.

Albert (Alem): Las historias que compartiremos son situaciones con las que muchos de nosotros podríamos haber tenido experiencias o, en caso contrario, conocemos a alguien que las ha vivido en instalaciones similares. Aunque la tentación de ahorrar dinero es comprensible, es importante recordar que los recortes de costos inapropiados pueden resultar en un gasto mucho mayor a largo plazo. En ocasiones, el ahorro no justifica los problemas que podrían surgir. Es fundamental escuchar a expertos en la materia, quienes pueden prever las consecuencias de decisiones erróneas y aconsejar la mejor ruta a seguir.

La anécdota del dueño de una bodega que buscó recortar mil euros en el presupuesto de refrigeración para sus productos en Valencia

Entrevistador: Sin embargo, al final, incurrió en un gasto de más de 4,000 euros debido a no haber tomado la elección adecuada en términos de presupuesto, considerando su caso específico. Esta es la historia que deseamos compartir ahora, para ilustrar un error que puede ser común en el ámbito de las instalaciones, tal como nos narra Albert, miembro del equipo de Alem, especialistas en cámaras frigoríficas en Valencia y otras ubicaciones.

Albert (Alem): Este suceso tuvo lugar hace dos años. Resulta que el protagonista era un señor que almacenaba productos alimentarios para aperitivos, incluyendo algunos con vinagre, en una temperatura estrictamente necesaria para este tipo de conservación. Además, estos productos poseían características que podían afectar a ciertos componentes de las cámaras de conservación, como los evaporadores. Nosotros lo advertimos y le proporcionamos un presupuesto acorde con estas consideraciones técnicas. No obstante, una diferencia de mil euros fue lo que llevó a este individuo a tomar una decisión desacertada, optando por otro presupuesto que finalmente resultó problemático. Tuvo que contactarnos nuevamente debido a una fuga, y acudimos con urgencia para resolver su problema. Al retomar el caso, dos años después, descubrimos que la instalación presentaba averías significativas y el desperdicio de líquido refrigerante ya suponía una pérdida económica de unos mil quinientos euros.

Tal como le habíamos explicado en su momento, había productos con contenido de vinagre que afectaban ciertas partes de la cámara. El evaporador, con el tiempo, requería un tratamiento de esmalte para evitar el daño causado por la exposición prolongada a estos productos alimentarios. Sumando el desperdicio de líquido refrigerante con las piezas dañadas por haber hecho caso omiso a nuestro consejo, el gasto innecesario ascendía a alrededor de 4,000 euros. Si tan solo hubiera optado por una cámara de frío profesional y personalizada diseñada por nosotros, estas deficiencias podrían haberse evitado. Las vitrinas no lograban alcanzar la temperatura adecuada y, tras una búsqueda minuciosa de posibles fugas, finalmente identificamos el problema con el evaporador.

La lección que podemos extraer de esta historia es la importancia de confiar en los expertos y no enfocarse excesivamente en diferencias de cantidades que en última instancia carecen de relevancia. Pues mil euros en un presupuesto de este tipo pueden ser insignificantes en comparación con las pérdidas potenciales debido a un aislamiento inadecuado, costos adicionales por piezas defectuosas o de baja calidad, o incluso la pérdida de lotes completos de mercancías.

Cada instalación es única y requiere un enfoque personalizado. Algunas pueden necesitar evaporadores con tratamientos específicos, mientras que otras pueden requerir evaporadores con sistemas de tiro forzado. Incluso hay casos donde se utilizan vaporizadores estáticos en carnicerías, para conservar la carne con la cantidad adecuada de humedad y sin exceso de circulación de aire, evitando que la carne se seque. Por lo tanto, la elección de la solución de refrigeración adecuada debe basarse en las características de los productos y el tipo de mercancía a conservar.

En ocasiones, el cliente proporciona información falsa para ahorrar en la instalación

Por lo general, los clientes tienen una idea clara de sus necesidades y confían en nosotros al proporcionar la información necesaria para realizar el trabajo. Esto aplica tanto a la aprobación del presupuesto como a la entrega de detalles precisos sobre sus requerimientos de conservación. Sin embargo, existe el riesgo de meterse en problemas graves al intentar economizar en aspectos que no deberían recortarse. A veces, nos brindan información incorrecta que impacta en el diseño de sus cámaras. Aunque les preguntamos para obtener información precisa y personalizar sus instalaciones, aún así, ocurrió que tuve una experiencia con un cliente:

¿Cuánto producto planea almacenar en la cámara?

Poco, ocuparé al máximo un cuarto o un tercio de la cámara. Nada más.

Entendido. ¿Cuántas personas ingresarán regularmente en la cámara para manipular el producto?

No muchas. Tal vez una vez al día para retirar o ingresar mercancía, no más que eso.

Otra pregunta crucial: ¿Los productos llegan congelados de antemano o son frescos y se congelan aquí?

Todo es producto congelado que nos llega.

Si la cámara de frío no funciona, podría ser porque no se ajusta a su uso

En realidad, ninguna de estas respuestas resultó ser precisa y la cámara no se diseñó conforme a las necesidades reales. Nosotros, los frigoristas, no siempre conocemos los detalles específicos de las tiendas o fábricas donde trabajamos. Más adelante, recibí una llamada:

Oye, amigo, esto no funciona. ¿Puedes venir?

Sí, claro, iremos a ver qué sucede.

Al llegar, encontré la cámara repleta, con estantes y pasillos llenos de productos por todas partes. El personal entraba y salía constantemente, causando variaciones en la temperatura interior y desvirtuando el cálculo inicial. Además, se estaba congelando producto fresco, para el cual la instalación no estaba diseñada. Esto también afectaba el rendimiento final. Fue necesario decirle al cliente:

Este producto no llega congelado, ¿verdad? Lo congelan aquí después de ser elaborado.

Sí, es cierto. ¿Dónde lo pondríamos, si no?

Entiendo, pero si necesita congelar producto fresco, necesitaría un compresor mucho más potente. Esta cámara no está diseñada para llenarse por completo. Le hice estas preguntas para adaptar la cámara a sus necesidades. ¿Lo recuerda? No puedo responsabilizarme si la cámara no funciona debido a información incorrecta. Porque calculamos todo según los parámetros de uso que usted nos proporciona.

dav

Espero que estas experiencias sean útiles para aquellos que buscan cámaras frigoríficas en Valencia u otros lugares

Afortunadamente, estas situaciones no son comunes, ya que no tiene sentido ahorrar en detrimento de proporcionar información precisa a los técnicos. Es similar a no decirle la verdad a un médico: ¿cómo podemos trabajar de manera eficaz así? Por lo general, los clientes comprenden la importancia de brindar información correcta y podemos crear cámaras frigoríficas con bajo mantenimiento y costos. Actuar de manera diferente sería contraproducente y no resultaría en ahorros reales. Además, a los técnicos tampoco nos agrada regresar a un lugar solo para enfrentar un problema que podría haberse evitado si se hubiera proporcionado la información correcta desde el principio.

Entrevistador: Así es. Recientemente, me comentabas tus experiencias con la instalación de cámaras de frío en África, lo cual fue muy interesante dada la complejidad de construir desde cero una fábrica de pesado.

Albert (Alem): Efectivamente, en ese caso el mayor desafío fue la logística. No puedes dar por sentado que encontrarás fácilmente repuestos, piezas o incluso herramientas que en otros lugares son comunes. En algunos países, la tienda de ferretería más cercana puede estar a muchos kilómetros. Así que debes planificar con la posibilidad de no disponer de los elementos necesarios. Sin embargo, en el lado positivo, la gente en África es amable y está dispuesta a colaborar, lo cual es de gran ayuda, aunque la capacitación especializada puede ser limitada.

Entrevistador: Por otro lado, también mencionaste el caso de una cámara de frío que instalaste en Suiza en un tiempo récord de 24 horas.

Albert (Alem): Así es. Aunque nada es sencillo, en este caso contábamos con la logística de un país más avanzado, aunque los costos sean más altos. El cliente necesitaba una instalación rápida y demostramos que era posible al llevar todo el material y personal necesario. Logramos completar la instalación en ese récord de tiempo.

Entrevistador: Albert, gracias por compartir estas experiencias tan valiosas, especialmente para aquellos involucrados en la planificación y mantenimiento de instalaciones de este tipo.

Albert (Alem): Les agradezco a ustedes y a los lectores por su interés. Hasta pronto.